Yanbal: ¡Un sueño de belleza construido con pasión!

Yanbal es una empresa de origen peruano, la cual se caracteriza por su amplia presencia dentro del mercado hispanoparlante en Estados Unidos, España e Italia, así como también de un gran dominio y liderazgo en los países que tiene presencia dentro del continente latinoamericano.

Su facturación es de casi mil millones de dólares al año y es considerada, como una de las empresas del sector cosmético con mayor solidez y estabilidad dentro del mismo.

Yanbal cuenta con alrededor de 400.000 consultoras/es, 11.000 directoras y más 4.000 empleados internos, los cuáles hacen posible que Yanbal funcione a la perfección y sea el medio de subsistencia de miles de familias, quienes han visto a la empresa como una alternativa de sustentabilidad e independencia financiera a largo plazo.

Los productos que ofrece Yanbal son fabricados bajo estrictas normas de calidad, brindándole al público consumidor no solo una amplia gama de productos para el embellecimiento de alta calidad, sino también con conciencia ambientalista, procurando que sus actividades económicas como industria, no generen un impacto negativo en el medio ambiente.

En la actualidad, Yanbal es poseedora de un gran abanico de marcas propias tales como Sentiva, Elixir de Vida, Extracto Divino, Revitalist y Body Spa, entre otras, así como un gran abanico de perfumes, haciéndose un gran nombre como un imperio cosmético para el hombre y la mujer de hoy.

No cabe duda de que Yanbal se ha constituido como una empresa de extraordinario renombre en los países donde hace presencia y no es para menos, ya que ha logrado ser parte de la vida de millones de personas en el mundo, quienes la conocen y pueden dar fe de la calidad de sus productos y del éxito de sus emprendedores.

La magnificencia empresarial no llega por arte de magia, debido a que se requiere de un arduo esfuerzo para convertir esto en realidad. Yanbal es una de las empresas cosméticas más grandes de Latinoamérica y del mundo y con una amplia expansión dentro del mercado europeo, pero no siempre fue así…

Conozcamos un poco sus inicios y su historia.

 

Historia de Yanbal.

Sus orígenes se remontan al año 1967, cuando el Sr. Fernando Belmont Anderson regresa al Perú después de un largo periodo en Estados Unidos, donde cursó estudios de Administración de Empresas en la universidad de Carolina del Norte y trabajó en diversas empresas como vendedor.

Su inclinación hacia el sector cosmético siempre estuvo marcada por la directa influencia de su familia y no es para menos, porque los Belmont estuvieron al mando de la famosa botica francesa de Lima.

Su sueño era emprender en este competitivo mundo y fue en ese año, cuando fundó Yanbal en sociedad comercial con su hermano, Eduardo Belmont Anderson, ideando un nuevo concepto de belleza para la mujer de aquella época.

El nombre “Yanbal” está influenciado por Janine, hija mayor del visionario Fernando Belmont quien acuño las iniciales de esta (Jan) y las unió con el Bal, dando lugar a un nombre comercial que sería sinónimo de belleza y prestigio.

Al principio, Yanbal inició sus operaciones en el Perú y se posicionó como una marca pionera en la elaboración y comercialización de productos de belleza a precios asequibles para todos los sectores de la población.

La comercialización de sus productos se realizaba puerta por puerta y casi todo el equipo de ventas e impulso, estaba constituido por mujeres, las cuáles en su mayoría estaban en búsqueda de una independencia económica.

En el año 1977, Yanbal ya contaba con 10 años de renombre y trayectoria, lo cual le permitió expandirse a otros mercados de la región como fue el caso de Ecuador, país en el que se establece la primera sucursal trasnacional de la empresa.

Bolivia recibió a la prestigiosa empresa de belleza en 1978 y Colombia en 1979, en este mismo año, Yanbal da apertura a su primera planta de Joyería en el Perú, dando inicio a un nuevo concepto para la empresa, con la introducción de bisutería femenina e innovadora dentro de su repertorio de productos.

En 1982 Yanbal marca rumbo hacia el norte del continente americano, abriendo sus puertas en la República Mexicana. En ese mismo año, se realiza el relanzamiento de la línea de productos para el cuidado facial de su marca SENTIVA bajo un nuevo concepto, el cuál marcó un hito histórico para la época, debido a que estas cremas eran probadas clínicamente bajo estándares dermatológicos y eran 100% sin olor.

Sus ideales en el mundo empresarial contemplaban el hecho de ser autosustentables y de allí comenzó más adelante el diseño de un modelo económico de multinivel, el cual les pudiese permitir a las madres de familia, poder trabajar y generar ingresos sin descuidar sus hogares.

La construcción de plantas de producción en los países donde se establecían filiales comenzó a hacer un hecho debido a que, en el año 1984, Yanbal inaugura su primera planta de cosméticos en Colombia.

La empresa siguió creciendo a pasos agigantados en la región, dando apertura a infinidad de sedes administrativas, laboratorios y fábricas, forjando un amplio sistema logístico e industrial de proporciones colosales, muy parecido a las grandes corporaciones del momento.

La publicidad tradicional en los medios de comunicación comenzó a hacer eco de los amplios beneficios de Yanbal y sus productos, posicionándole dentro del mercado peruano e internacional como una marca innovadora para el embellecimiento femenino.

Ya en el año 1989, Yanbal introduce un nuevo concepto dentro del amplio abanico de opciones que brinda a sus clientes, expandiendo su oferta de productos a perfumes y maquillajes.

En 1990, continúa creciendo dentro del continente americano y una muestra fehaciente de ello, es la apertura de una nueva planta cosmética en Ecuador en este año, la cual facilitaría las operaciones comerciales en esta nación como también en los países vecinos.

En ese mismo año, también es inaugurada la planta de joyería en la ciudad de Bogotá, Colombia, la cuál sería la segunda planta de producción en el país cafetalero.

A finales del milenio e inicio de un nuevo siglo en el año 2000, Yanbal tenía presencia en 4 países de la región y era poseedora del prestigio de la comunidad femenina local. En el 2002, Yanbal decide echar raíces en el continente centroamericano y para este cometido, establece una sucursal de negocios en Guatemala.

En 2003 decide hacer lo mismo en Venezuela, país de Suramérica donde ha tenido un alto nivel de aceptación entre las clases medias y altas, debido a la calidad de sus productos como también a la variedad e innovación de estos.

Yanbal ha logrado conquistar “el país de las misses” no solamente por su amplia gama de opciones para el embellecimiento femenino, sino también por las oportunidades de negocio que brinda a los hogares de clase media y baja, donde se requiere de ingresos adicionales, brindándole la oportunidad a miles de mujeres venezolanas de ser libres e independientes económicamente, sin desasistir a sus obligaciones cotidianas.

En este mismo año, Yanbal transforma su imagen gráfica corporativa, incluyendo un logo identificativo de color naranja e innovando el diseño de sus catálogos de ventas.

En el año 2004 Yanbal contaba con una facturación superior a 300 millones de dólares al año y una proyección regional bastante prometedora, lo cual incentivó a la continua expansión de la empresa hacia nuevas horizontes y el viejo continente no podía dejar de ser el nuevo objetivo para este imperio cosmético, el cuál abrió sus puertas en España durante inicios de este año, constituyéndose como la primera marca de productos de belleza y accesorios femeninos de sello suramericano, en pisar territorio europeo.

En este mismo año, la empresa da apertura a otra planta de producción de cosméticos, pero esta vez en la ciudad de Lima, siendo la segunda de su tipo dentro del territorio peruano.

Con el transcurrir de los años, la empresa sigue creciendo en América Latina, ganando cada vez mayor proporción de territorio comercial en comparación con sus competidores. Sus productos para el embellecimiento y sus modernos e innovadores accesorios marcaban tendencia dentro de la moda femenina.

Tras haber anclado en territorio español con un éxito avasallante, Yanbal decide seguir apostando al viejo continente y en el 2010 expande sus operaciones comerciales a la zona mediterránea, lo cual dio apertura a su sede de negocios en Italia, posicionándose como la empresa cosmética de Latinoamérica con mayor proyección dentro de Europa.

Fernando Belmont y su familia, estaban gozosos con los éxitos cosechados durante los 44 años de funcionamiento de su empresa Yanbal, la cual les permitió ser reconocidos a nivel mundial y ganar muchos premios en varios países, así como el reconocimiento de toda la comunidad internacional por su estupenda labor en los negocios, dejando el nombre de su país Perú en el más alto peldaño.

Para el 2011, Yanbal estaba en su mejor momento debido a que tenía presencia en más de 7 países de América Latina y había logrado conquistar el mercado europeo de la mejor manera.

Para este año su facturación anual fue de 720 millones de dólares y cada día se acrecentaba la cantidad de individuos que hacían vida en esta empresa, quienes se desempeñan como asesores, consultores, distribuidores independientes y demás cargos relevantes dentro de la compañía.

A sus 70 años de vida su fundador Fernando Belmont decide el cambio de mando en la empresa, la cual queda a cargo de su hija mayor Janine Belmont, quien fue vicepresidenta de esta corporación durante el año 2003 y ahora asumirá el reto de ser Presidenta Ejecutiva de Yanbal, afrontándose a la ardua labor de continuar con el amplio legado comercial e industrial de su padre como también al reto de mantener esa solidez y estabilidad que les caracterizó durante años.

Lograr el “sueño americano” era uno de los desafíos a los que se enfrentaba Janine, haciéndolo realidad en el año 2016 cuando Yanbal decide abrir sus puertas en Estados Unidos e introducirse de lleno en el mercado anglosajón bajo un nuevo concepto de accesorios y bisutería para la mujer.

Para el 2017 Yanbal celebró por todo lo alto su 50 aniversario realizando eventos especiales en todos los países donde se encuentra la compañía. (Pocas empresas de venta directa pueden presumir de cumplir 50 años) Y Yanbal es una de ellas…

Este sueño de Juan Fernando Belmont se encuentra en su máximo esplendor y no es para menos, porque se estima que su facturación durante el pasado año 2017 fue superior a 950 millones de dólares, quedando demostrado su éxito como marca comercial y modelo de negocios que ha sacado de la pobreza a decenas de miles de familias en América Latina, brindándoles un mejor porvenir con solidez e independencia financiera.

En la actualidad, Yanbal en sus más de 50 años de trayectoria en el mundo cosmético, se ha hecho acreedora de infinidad de premios y reconocimientos a nivel internacional por la calidad e innovación de sus productos.

A nivel de infraestructura, se puede afirmar que esta corporación ha logrado construir todo un imperio de la nada y se evidencia con 6 plantas de producción, 7 centros de distribución y 3 centros de investigación.

Los constantes avances científicos y tecnológicos han permitido que Yanbal adopte un nivel mayor de minuciosidad en la elaboración de sus productos e investigación de sus componentes, siempre velando por la máxima calidad sin efectos secundarios.

Continuara…

 

Historia de facturación.

2009: $490 millón.

2010: $600 millón.

2011: $720 millón.

2012: $815 millón.

2013: $848 millón.

2014: $856 millón.

2015: $747 millón.

2016: $924 millón.

2017: $924 millón.

2018: $971 millón.

2019: …

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